Realizar una visita al óptico durante el primer trimestre de colegio para una revisión visual ayuda a evitar que los problemas visuales no detectados provoquen fracaso escolar en los menores, ya que “uno de cada tres casos se relaciona con un problema de visión. El aprendizaje en las aulas se lleva a cabo mediante procesos
No es fácil sospechar o detectar una ambliopía u ojo vago en los bebés, ya que éstos en muchas ocasiones no muestran ningún síntoma de este problema visual, aunque lo lógico es que tengan dificultades para seguir con la vista un objeto en movimiento, ladeen anormalmente la cara o incluso pueda percibirse una leve bizquera.